Los paradores mejor valorados

Los paradores españoles son uno de los alojamientos hoteleros más demandados por los viajeros.

Los edificios históricos, monasterios, palacios…en los que se ubican crean un ambiente único que unido a su buena gestión hacen las delicias de los turistas.

En el artículo de hoy os mostramos el ranking los paradores mejor valorados de este año.

Los paradores mejor valorados

Este es el listado de los que posiblemente sean los paradores españoles mejor valorados.

El parador de Santiago de Compostela

El parador de Santiago encabeza la lista de los paradores mejor valorados por tercer año consecutivo y no es por casualidad.

Se considera uno de los hoteles más antiguo del mundo y data del año 1499 y se creó para albergar a los peregrinos del camino de Santiago.

Tanto por su valor histórico y cultural, donde se pueden observar piezas únicas como el sillón frailero del siglo XVII o pasear por sus cuatro claustros, como por su ubicación, junto a la catedral y por el trato recibido, ha resultado, un año más como el parador mejor valorado por sus huéspedes.

Parador Atlántico de Cádiz

Aunque es uno de los pocos paradores de la geografía española que se ubica en un edificio de arquitectura moderna, el trato y los servicios de este parador son inmejorables, situándose en segunda posición de los paradores mejor valorados.

El parador se encuentra en una ubicación ideal para visitar la ciudad y cuenta con unas vistas inmejorables a la bahía gaditana, que se pueden disfrutar desde casi cualquier punto del parador.

Sin duda uno de los puntos fuertes del Parador Atlántico es su restaurante, donde podremos disfrutar una exquisita comida y de un excelente desayuno.

Parador de la Gomera

Escalando posiciones año tras año encontramos al Parador de la Gomera, en las Islas Canarias.

Este parador se encuentra ubicado en un edificio típico de la construcción canaria y se encuentra rodeado de un exuberante jardín de especies subtropicales.

Uno de los aspectos mejor valorados de este parador son sin dudas son sus vistas San Sebastián de La Gomera y su entorno.

Imprescindible también un baño en su hermosa piscina desde la que disfrutarás de unas excelentes vistas al mar.

Parador de Cáceres

Uno de los habituales en el ranking de los paradores mejor valorados es el Parador de Cáceres.

Se encuentra situado en el centro histórico de la ciudad, en los palacios de los Marqueses de Torreorgaz y la Casa de Ovando Mogollón, Perero y Paredes, del siglo XIV, siendo este el aspecto mas valorado por sus huéspedes.

Cada una de sus habitaciones se encuentra decorada de una manera diferente y en ciertas ocasiones el mismo Parador organiza visitas guidas al centro monumental de Cáceres.

Parador de Monforte de Lemos, Lugo.

Este parador se encuentra ubicado en un antiguo monasterio benedictino del siglo XVII, dentro del Conjunto Monumental de San Vicente do Pino.

Se alza sobre la colina de San Vicente, desde dónde se puede disfrutar de unas increíbles vistas sobre la localidad.

Desde el Parador de Monforte se pueden realizar excursiones en barco por el río Sil o visitar el Centro del Vino y las bodegas de la Ribera Sacra.

¿Qué ver en Granada?

Granada es una de las ciudades más bellas de España, famosa por la marcada influencia árabe que recibió de tiempos anteriores y diversas construcciones. En tu paso por tierras españolas, es un punto que simplemente no puedes dejar de lado. Una vez que lo conozcas, quedarás fascinado por el encanto histórico que reúne y lo que tiene que ofrecer a los turistas.

Sin embargo, puede que en un principio te encuentres indeciso acerca de por donde comenzar o que ver en Granada. Un buen sitio de partida puede ser El Albaycín, un barrio árabe antiguo, que se caracteriza por sus numerosas casas pintadas de color blanco, en la que destacan algunos aljibes y capillas de marcado estilo musulmán. Este lugar es muy famoso y conocido en la ciudad, además de ser ideal para disfrutar de un paseo tranquilo.

Los Baños árabes del Bañuelo, no pueden faltar en tu visita. Además de ser un sitio estupendamente conservado; pues datan del siglo XI, son en sí una manera genial para aprender acerca de las costumbres que tenían los moriscos en épocas anteriores.

La Catedral construida por orden de la reina Isabel en 1523, es una de las construcciones más hermosas de la ciudad y una auténtica muestra, de lo mejor del renacentismo español, con cada uno de los lujosos detalles que decoran tanto la fachada como el interior. Pero en caso de que te sientas hambriento, siempre puedes hacer una parada en El Realejo, barrio musulmán con múltiples tabernas y bares, que en su mayoría ofrecen lo que es un gran platillo típico español: las tapas.

Finalmente, es de visita obligada la Alhambra de Granada, con sus míticos jardines del Generalife. Esta fortaleza y palacio a la vez, antaño fue el corazón del reino árabe establecido en territorio español y es todo un emblema en la ciudad.

¿Qué ver en Extremadura?

Extremadura es uno de los puntos más hermosos para visitar en España, debido a los pueblitos y atracciones naturales que componen esta comunidad, originaria de la Península Ibérica. Si lo que buscas es pasar unas vacaciones llenas de emoción y grandes experiencias, no puedes dejar de buscar paquetes con los mejores descuentos, que contienen los recorridos más completos y diversos sitios importantes que simplemente no hay que dejar pasar.

Y cuando hablamos de este conocido destino español, también podemos decir que hay bastantes cosas que ver, comenzando por los paisajes naturales que rodean a cada pueblo y que complementan lugares de interés histórico y cultural; muchos de los cuales ya han sido incluso declarados patrimonio a nivel mundial.

Los paradores en Extremadura son los que comprenden un montón de sitios, en donde te aguardan nuevas sorpresas. La Comarca de Cáceres, es uno de los más bellos, con las llanuras que la rodean y sus numerosas montañas, que sirven de escenario a la naturaleza que alberga a diferentes especies de aves, entre las que se encuentran las lechuzas, los petirrojos y los ruiseñores.

Sierra de Gata es otro de los lugares más característicos de Extremadura, que se destaca por un clima húmedo y hermosos pinares, además de su gastronomía típica; pues aquí es posible degustar sabrosos platillos como el Caldo de Huevo y el Costillar Asado.

Las Hurdes son un conjunto de pueblos, en los que se hallan diferentes lugares de interés cultural e histórico, además de varios caminos rurales. La Cascada del Chorrituelo, ubicada en Ovejuela, es un sitio natural precioso rodeado de vegetación. En Azabal se hallan antiguos petroglifos como el de la “Vegacha del Rozo”, mientras que en el Gasco se puede visitar la Cascada de la Meancera, una caída de agua vertical con 60 metros de altura.

Y por último te recomendamos que te pases con frecuencia por los sitios webs especializados en descuentos en viajes y escapadas para que no desaproveches las oportunidades que a veces se dan.

Parador de Lerma

Burgos es una ciudad española con un gran esplendor religioso dentro del marco histórico podemos ver que cuenta con gran variedad de monasterios y pueblos importantes en su región, como unas de las catedrales más bonitas de España.

El nombre de la catedral es Santa Maria de Burgos, y en 1885 fue declarada Monumento Nacional y en 1984 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es la única catedral española que tiene esta distinción de la Unesco de forma independiente, sin estar unida al centro histórico de la ciudad o en compañía de otros edificios.  Es además el templo católico de mayor rango en Castilla y León puesto que se trata del único templo que siendo catedral metropolitana es a la vez basílica.

Los monasterios más famosos de Burgos son el Monasterio de San Pedro de Cardeña situado a 11 kilómetros de Burgos y  el Monasterio de las Huelgas al que puedes asistir a las oraciones de las monjas.

Además podemos ir a visitar las localidades de Covarrubias y Santo Domingo de Silos que son de las poblaciones más importantes añadiendo Lerma y disfrutar de un excepcional turismo rural en la zona.

Lerma es también conocida como la Villa Ducal de Lerma y lo más famoso de él, es su parador por su belleza.

El parador de Lerma está ubicado en el Palacio Ducal, es un edificio construido en el siglo XV para que el Duque de Lerma tuviese un lugar donde descansar y a su vez del disfrute del Rey Felipe III.

Fue construido por Francisco de Mora, que era en su época uno de los mejores y del Palacio hizo un edificio majestuoso que cuenta con un patio central rodeado de columnas espectaculares, en estos momentos es una cafetería donde pueden los turistas a contemplar su grandeza, contemplar sus pinturas y descansar. También tiene tres salones con una capacidad de 300 personas donde organizan eventos e incluye una piscina climatizada, gimnasio y sauna.

Dicho parador cuenta con 70 habitaciones, espaciosas, luminosas  y con todas las comodidades de un parador de lujo. A su vez, la decoración incluye pinturas, grabados y cerámicas de gran valor que adornan las paredes del palacio, además dentro del tesoro del parador de Lorca cuenta con cortinas de damasco, espejos holandeses y muebles de castaño.

El restaurante del Parador de Lerma es un lugar donde te invita a degustar los platos típicos de la zona puesto que está basada en productos naturales y propios de la tierra Castellana.

Habría que destacar los embutidos como la morcilla y el queso de Burgos. Estando en el interior de España los pescados más famosos son pescados de río como la trucha, y uno de los  guisos arrieros como el ajo carretero. Y lo que conocido de la zona son los asados de lechazo en horno de leña elaborados con mucha paciencia. Para terminar el manjar podemos a los mejores postres de la zona que son las cañas del duque rellenas de crema de vainilla y el pastel de membrillo.

Parador de Guadalupe

Siguiendo nuestra ruta por la comunidad extremeña, tenemos que girar un poco hasta el sureste, lindando casi con la frontera que separa Cáceres de Badajoz, para encontrarnos otro municipio extremeño con una impresionante historia detrás. Se trata de Guadalupe, una pequeña villa de poco más de 2.000 habitantes situada en una región de valles y ríos, donde el propio río Guadalupe discurre por las tranquilas huertas cercanas a la villa. El origen del nombre del río y del propio municipio lo encontramos en la Virgen de Guadalupe, patrona de toda Extremadura, que se apreció a un pastor en el siglo XIV en estas mismas tierras, donde luego se construyó una ermita en su honor, alrededor de la cual se fue formando lo que hoy conocemos como el pueblo de Guadalupe.

La aparición de la virgen no fue figurada, sino que, según cuenta la leyenda, la escultura de la Virgen de Guadalupe fue hallada por un humilde pastor llamado Gil Cordero, a principios del siglo XIV. En honor a este descubrimiento se construye una ermita que sirviera como ofrenda a la esfigie, para adorarla como un auténtico milagro. Esa ermita sería el centro de la población, alrededor de la cual empiezan a asentarse las primeras familias de Guadalupe. Con el tiempo, la ermita se convertiría en el Real Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe, un gran recinto del que formaría parte esa primigenia construcción, y que actualmente se conserva en muy buen estado, siendo además elegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Además del espectacular monasterio, que constituye una increíble obra arquitectónica indispensable de visitar si estamos por los alrededores, Guadalupe cuenta con muchos otros monumentos en sus calles y plazas. La propia Puebla de Guadalupe, como se conoce a la parte antigua del municipio, es un interesante conjunto artístico que cuenta con preciosas callejuelas y casas con soportales, además de una gran variedad de edificios monumentales, como el Colegio de los Infantes, la Iglesia de la Santa Trinidad, los Arcos Monumentales o la Antigua Judería, muestra del esplendor pasado de este pueblo extremeño.

Pero no solo la propia villa de Guadalupe guarda su encanto entre callejuelas, monumentos, plazas y tabernas, sino que también podemos darnos una vuelta por los alrededores para encontrarnos sitios dignos de ser visitados, como las diversas granjas-palacio que han servido incluso de acomodo para antiguos reyes, los molinos, la Ermita mudéjar del Humilladero o el Arca del Agua, un conjunto de excavaciones y galerías en la montaña. Los amantes de la naturaleza encontrarán en los alrededores de Guadalupe un entorno idílico y muy original para visitar.

Y como villa monumental que es, Guadalupe debía contar con un parador a la altura de lo que le rodea. El Parador de Guadalupe está situado sobre un antiguo Palacio del siglo XVI, el del Marques de la Romana, que era conocido antes como el Colegio de los Infantes. Un edificio vetusto por fuera y moderno por dentro, para ofrecer a todos los visitantes las estancias más cómodas, rodeados de la sempiterna historia de Guadalupe, dentro de la parte antigua de la villa, muy cerca de todos los monumentos principales, así como de las zonas de ocio.

Una de las principales características del Parador de Guadalupe es su espectacular jardín, lleno de especies exóticas, por el que podremos pasear por las mañanas y al anochecer. Y cuando el calor sea insoportable, nada mejor que un chapuzón en la impresionante piscina de temporada del recinto, un sitio para refrescarnos en las tórridas tardes extremeñas. Pero será mejor que hayamos hecho la digestión antes de zambullirnos, especialmente si probamos las deliciosas exquisiteces extremeñas que nos ofrecen en el restaurante del Parador. Recetas tan estupendas como las migas extremeñas, los embutidos ibéricos, el púdin de castañas o el muégano de Guadalupe harán que nuestro paladar no quiere irse nunca jamás de este alojamiento.

En cuanto al resto de servicios, el parador cuenta con aire acondicionado central, calefacción, bar, ascensor, parking, servicio de cambio de moneda, salones para eventos y conferencias, acceso a Internet mediante WiFi y antena parabólica. Todo ello en un recinto exquisitamente decorado, con un gusto entre lo antiguo y lo moderno que nos hará creer que estamos alojados en un auténtico palacio medieval. Toda una delicia.

En cuanto a las habitaciones, el Parador de Guadalupe cuenta con una habitación individual, 14 habitaciones de matrimonio y 26 habitaciones dobles, para un total de 81 personas alojadas al mismo tiempo. En todas las habitaciones vamos a encontrar televisión por cable, baño completo, despertador, radio, caja fuerte, aire acondicionado, calefacción, minibar y acceso a Internet a través de WiFi. En algunas también tendremos una pequeña terraza o balcón para tomar el aire.

En cuanto a los precios del alojamiento, la Tarifa Oficial, que es la que siempre utilizamos para guiarnos en este tipo de paradores, nos muestra que alojarnos en este parador en una habitación doble nos costaría alrededor de 150 euros por noche, dependiendo de la temporada que elijamos, el tipo de habitación y también si obtenemos descuentos por otras tarifas.

Parador de Guadalupe

C/ Marqués de la Romana, 12

Guadalupe (Cáceres)

Tel: 00 34 927367075

Fax: 00 34 927367076

guadalupe@parador.es

http://www.parador.es/es/parador-de-guadalupe

Parador de Trujillo

En nuestro viaje por la geografía española, y particularmente, por la región de Extremadura, hoy toca parada en Trujillo, un hermoso municipio de la provincia de Cáceres, a 47 kilómetros de la capital. Situada en la parte sureste de la provincia, la villa de Trujillo es uno de los puntos turísticos más interesantes de toda Extremadura, gracias a su rica historia y a sus magníficos monumentos, que hablan del pasado de varias culturas que poblaron la ciudad y dejaron su legado en forma de castillos, iglesias y demás. Además, Trujillo se encuentra en uno de los puntos más importantes de la conexión Extremadura-Madrid, por lo que también es muy visitado como ciudad de paso o descanso en la travesía de la  Vía de la Plata.

Trujillo cuenta actualmente con poco menos de 10.000 habitantes, por lo que se puede considerar como una población pequeña. Está formada por el núcleo principal, la villa de Trujillo, y por otras aldeas cercanas, dentro del término municipal. La relativamente escasa población de Trujillo no es óbice para no considerarla como una de las villas más importantes de Extremadura, por la historia que trae desde el siglo XII, en el que se convirtió en sedes de uno de los territorios semindependientes de un ducado.

Aunque posiblemente, el momento de mayor esplendor de Trujillo fue la Edad Media, durante la ocupación de musulmanes y judíos en estas tierras, y su posterior expulsión en la Reconquista, con la vuelta de los cristianos, que mantuvieron muchos edificios de los construidos por los árabes y judíos, y levantaron otros magníficos monumentos como la Iglesia de Santa María, la principal parroquia local. Destaca también el Castillo de Trujillo, que data del siglo X, y las murallas que rodean a una parte de la ciudad. Casas palacio, casas señoriales, capillas y parroquias completan el conjunto artístico de Trujillo, destacando también la Plaza Mayor, el lugar más visitado de la ciudad, presidido por la estatua a Francisco Pizarro.

Todos estos atractivos turísticos hacen de Trujillo un lugar perfecto para ser visitado en cualquier época del año, aunque es cierto que hay una fiesta en especial que atrae a muchísimos turistas. Se trata del Chirivi, una fiesta que se celebra tras la Semana Santa, ene l Domingo de Resurrección. En ella, todo el pueblo sale a la calle y se reúne en las plazas para beber, comer, bailar y cantar, disfrutando de un magnífico ambiente de algarabía. Esta fiesta está considerada de interés turístico, lo que atrae a muchos visitantes, que quedan fascinados por el color y la alegría de Trujillo en estos días.

Y qué mejor que disfrutar de estas fiestas y de todo lo demás que ofrece la hermosa villa de Trujillo alojándonos en su extraordinario Parador, construido sobre el antiguo convento de Santa Clara, que data del siglo XVI y mantiene impoluto el ambiente de paz y serenidad que tenía ya en aquellos tiempos. Situado en plena zona monumental de Trujillo, el Parador es uno de los mejores lugares para alojarnos y conocer la historia viva de la ciudad, sus fiestas, su gastronomía y todo lo que tiene para ofrecernos, sin prescindir de ninguno de los lujos de estar alojados en un sitio de primera categoría.

Entre las opciones que más destacan dentro del Parador de Trujillo no podemos pasar por alto la excelente piscina de temporada en la que podremos darnos un chapuzón para relajarnos y refrescarnos en las tórridas tardes de verano, donde el calor extremeño aprieta de lo lindo. Bañarse en una piscina rodeada de semejante arquitectura es un auténtico lujo para los sentidos, y algo que pocas veces podremos repetir en otros lugares. Además, destacar también el magnífico restaurante del Parador, que hace buena la afirmación de que en pocos lugares se come mejor en nuestro país como en los paradores. En un ambiente magnífico podremos degustar especialidades como la Ternera Retinta con Torta de Casar, la sopa de tomate con cominos o los espectaculares ibéricos de la zona.

¿Y qué decir de las habitaciones? 50 alojamientos en total para hospedar a 100 personas en 1 habitación accesible, 7 habitaciones con salón (más grandes) y 42 habitaciones dobles. En todas ellas vamos a encontrar televisión por cable, acceso a Internet a través de WiFi, baño completo con tocador, radio-despertador, caja fuerte de seguridad, teléfono de marcación directa, aire acondicionado y minibar. Las habitaciones con salón disponen de una sala de estar con una mesa y grandes sillones para poder relajarnos en esta zona, aparte de las camas.

En cuanto al precio de las habitaciones, como siempre nos vamos a guiar por la tarifa oficial para conocer el precio de una noche en una habitación doble, siempre aproximado, ya que puede cambiar según a temporada en la que nos alojemos. En este caso, pernoctar en una habitación doble del Parador de Trujillo sale a partir de 150 euros.

Parador de Trujillo

C/ Santa Beatriz de Silva, 1

Trujillo (Cáceres)

Tel: 00 34 927321350

Fax: 00 34 927321366

trujillo@parador.es

http://www.parador.es/es/parador-de-trujillo

Parador de Plasencia

Situada al norte de la provincia de Cáceres y por ende de la comunidad extremeña, Plasencia es una de las ciudades más importantes de la zona. Conocida como la Perla del Valle, por estar situada en una comarca con varios valles entre montañas, Plasencia es extraoficialmente la capital del Norte de Extremadura, contando en su territorio incluso con algunas delegaciones de la propia Junta. Una ciudad que con sus 41.000 habitantes se convierte en la segunda más importante de Cáceres, solo por detrás de la propia capital, y que puede presumir de un legado histórico y monumental que muy pocas poseen.

Plasencia se encuentra en un punto muy interesante de la geografía extremeña, al norte de la comunidad, relativamente cerca tanto de Cáceres, la capital, como de la frontera con Portugal, así como de las provincias de Salamanca y Toledo. Esto la convierte en un perfecto “centro de operaciones” para aquellos viajeros que deseen visitar estos sitios, quedándose en Plasencia y visitando así mismo la ciudad y sus alrededores. Porque en Plasencia se combinan la historia y los monumentos con el turismo natural que podemos desarrollar en los parajes cercanos con ríos, valles, montañas, senderos y hasta embalses, en un maravilloso entorno natural.

Plasencia se ha convertido, por tanto, en un destino de primer nivel dentro de Extremadura, muy transitado por viajeros de paso o por gente que va específicamente a conocer esta maravillosa ciudad cacereña. Entre sus principales atractivos encontramos, por supuesto, los monumentos, multitud de iglesias y conventos que datan de siglos atrás y que son la muestra perfecta de la importancia que ha tenido la ciudad durante todo este tiempo. Destacan sobre todo las dos catedrales, la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, así como la propia Muralla, que protege al casco antiguo de la ciudad y se mantiene prácticamente perfecta, incluyendo sus numerosas torres de vigía.

También destacan en Plasencia otro tipo de monumentos, las casas-palacio, las plazas con sus fuentes o el célebre acueducto medieval de Plasencia, uno de los símbolos de la ciudad. Los puentes que salvan el Río Jerte también son dignos de visitar, ya que son historia viva del municipio. Y todo esto podemos hacerlo mientras damos un paseo, parándonos cuando sea menester en alguna de las tabernas de la ciudad, donde nos acogerán de maravilla para degustar las exquisiteces propias de la comarca, en un ambiente cálido y acogedor.

Dado el aumento en la afluencia de turistas, Plasencia se ha convertido en un gran destino para cualquier persona que quiera conocer la zona, interesada en la naturaleza, la historia o el arte. Y para ello, la ciudad cuenta con numerosos alojamientos, sobresaliendo especialmente el Parador de Plasencia, ubicado en el antiguo convento gótico de Santo Domingo, fundado allá por el siglo XV. El sitio está restaurado y permite alojarse a cualquier con todos los lujos de un hotel de cuatro estrellas, pero mantiene intacta su esencia y esa arquitectura añeja que lo convierten en un sitio fascinante, único, donde poder pasar la noche en pleno corazón de Plasencia.

Si estamos buscando un sitio céntrico donde alojarnos para conocer todos los entresijos y monumentos más importantes de Plasencia, el Parador será el lugar ideal, ya que se encuentra en pleno casco antiguo. De hecho, tendremos la oportunidad de pernoctar en un edificio que también forma parte de la historia de la ciudad. Dentro del parador destacan sobre todo la piscina de temporada, que será el lugar favorito de todos los huéspedes cuando el calor apriete en verano, y también el gimnasio, una estupenda sala donde podremos ponernos en forma, aunque estemos en vacaciones, para soltar un poco de adrenalina y no perder fondo.

Destaca además, como es costumbre en los paradores españoles, el espectacular restaurante, en el que podremos saborear las mejores recetas extremeñas sin ni siquiera salir de nuestro alojamiento. Hablamos de platos como el pucherete de perdiz, la sopa de patatas, las típicas migas, la compota de higos de La Vera o los lomitos de cordero de la Dehesa, todo ello regado con el mejor vino de la comarca, una auténtica maravilla para nuestro paladar. Los servicios del parador se completan con aire acondicionado, calefacción, ascensor, bar, servicio de cambio de moneda, parking, acceso a Internet mediante WiFi y salones para eventos y reuniones.

En cuanto a las habitaciones, el parador cuenta con una habitación accesible, 8 habitaciones dobles, 8 habitaciones con cama de matrimonio y 40 habitaciones con salón, siendo estas más grandes y cómodas. En todas ellas encontraremos televisión por cable, calefacción, aire acondicionado, baño completo, acceso a Internet mediante WiFi, radio despertador, caja de seguridad y minibar.

En cuanto a los precios de las habitaciones, como ya saben, existen diferentes tipos de tarifas que harán que una misma habitación cuesta más o menos, eso sin contar el tema de alojarnos en una época del año u otra, que también hará variar mucho el precio. En este sentido, como siempre, tomaremos como referencia la Tarifa Única, siendo así que una habitación doble cuesta 180 euros por noche, precio que, como ya hemos dicho, puede variar mucho dependiendo de la tarifa que escojamos y el momento en el que nos alojemos.

Parador de Plasencia ****

Plaza San Vicente Ferrer s/n

Plasencia (Cáceres)

Tel: 00 34 927425870

Fax: 00 34 927425872

plasencia@parador.es

http://www.parador.es/es/parador-de-plasencia

Parador de Cáceres

Cáceres es la capital de la provincia homónima y la ciudad más importante de la misma, con casi 100.000 habitantes. Situada en la zona oeste de España, casi lindando ya con Portugal, Cáceres forma parte de la famosa Vía de la Plata que atraviesa Extremadura de norte a sur, y que unía el sur de la península con la zona centro y norte. Además de la importancia de ser la cabeza de la provincia, Cáceres mantiene casi intacto todo su esplendor histórico, siendo una de las ciudades que mejor conservan sus restos medievales y renacentistas.

Gracias a ello, Cáceres ha sido catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Monumentos como la Concatedral de Santa María, el Palacio de las Veletas, la Casa del Sol o el Arco de la Estrella dan buena muestra del extraordinario nivel arquitectónico de Cáceres, una ciudad monumental en sí, que al no ser excesivamente grande, se puede visitar prácticamente paseando por sus barrios y sus calles, siendo de especial interés el casco urbano más antiguo, con monumentos y casas conservadas desde hace siglos en perfecto estado. Todo un lujo poder pasear entre estas maravillosas edificaciones.

Cáceres es además una de las principales ciudades universitarias dentro de la comunidad autónoma de Extremadura. Posee uno de los campus de la Universidad de Extremadura, y muchos de los jóvenes de la comunidad, e incluso de otras provincias colindantes, estudian en Cáceres, dándole también ese aire universitario y joven tan interesante. Esto hace que la vida nocturna de la ciudad sea siempre vibrante, con cosas que hacer, desde exposiciones a conciertos, fiestas, etc… Los bares de copas pueblan todo el centro de Cáceres, y si lo que queremos es comer bien, tampoco nos va a ser muy complicado encontrar algún restaurante con buena comida extremeña a un precio razonable.

Una ciudad plagada de monumentos, museos, salas de concierto y galerías de arte, pero también con mucha vida nocturna. Cáceres concentra lo mejor de muchos lugares en una sola ciudad, que además, tampoco es demasiado grande, por lo que la seguridad es mayor, y las distancias son más cortas que en otras grandes capitales. Sirve además como bastión perfecto para conocer el resto de Extremadura, ya que se encuentra casi en el centro de la comunidad, y muy bien comunicada con los demás pueblos y ciudades importantes.

Si queremos visitar Cáceres y alojarnos en un edificio que forma parte de su historia, nada mejor que acudir al Parador de Cáceres, construido sobre un antiguo palacio que data nada menos que del siglo XIV, y se conserva realmente bien. En su interior, el palacio se ha modernizado para ofrecer a los clientes las máximas comodidades dentro de la modernidad, pero el edificio sigue teniendo ese aspecto vetusto y propio de los de su época. Será como vivir en un auténtico palacio por unas horas. La decoración, los detalles y el propio Parador hacen que valga la pena la estancia, y sirven como cuartel general perfecto para conocer la ciudad, al estar situados en pleno corazón de la misma.

El contraste entre la antigüedad y el señorío del palacio y las nuevas tecnologías dispuestas en el moderno Parador puede chocar un poco al principio, pero luego nos damos cuenta que es una mezcla perfecta, en equilibrio para satisfacer tanto las comodidades de los usuarios como sus ganas de formar parte de la historia de la ciudad. El Parador cuenta con un hermoso jardín rodeando el edificio, donde podremos sentarnos y relajarnos al aire libre, para disfrutar de las hermosas tardes cacereñas.

También destaca el restaurante del parador, donde podremos degustar los mejores platos de la gastronomía de la zona, como el cabrito asado al romero, merluza a la cacereña, ancas de rana a lo mozárabe o cochinillo asado. Todo ello podemos regarlo con los mejores vinos de la zona, una excelente elección que dejará a nuestro paladar más que satisfecho. Los servicios del parador se completan con cambio de moneda, antena parabólica, aire acondicionado y calefacción central, parking, salones de conferencia, ascensor y bar-cafetería.

En cuanto a las habitaciones, el Parador de Cáceres cuenta con una habitación accesible, una habitación con salón, 8 habitaciones con cama de matrimonio y 28 habitaciones dobles, con 70 plazas en total, para tener un ambiente recogido, sobrio y sin demasiada gente. En todas las habitaciones encontraremos aire acondicionado, calefacción, televisión por cable, teléfono de marcación directa, acceso a internet mediante Wifi, caja de seguridad, baño completo, minibar y radio despertador. La habitación con salón es más grande y dispone de una estupenda sala de estar.

En cuanto a las tarifas, los precios pueden variar bastante teniendo en cuenta la gran cantidad de habitaciones que existen, los distintos tipos de tarifas disponibles y, por supuesto, la época en la que nos alojemos. Como base, podemos decir que una habitación doble costaría unos 160 euros por noche, con la Tarifa Oficial. Para más información y reservas, lo mejor es acudir a la propia página web del Parador.

Parador de Cáceres ****

C/ Ancha, 6

Cáceres (Cáceres)

Tel: 00 34 927211759

Fax: 00 34 927211729

caceres@parador.es

http://www.parador.es/es/parador-de-caceres

Parador de Mérida

Ciudad de capital importancia para la península desde los tiempos del gran Imperio Romano, Mérida es una auténtica maravilla que deslumbrará al turista por toda su historia y su esencia cultural. Se podría decir que la ciudad es un monumento en sí misma, como así lo ha reconocido la UNESCO, haciendo que el Conjunto Arquitectónico de Mérida sea Patrimonio de la Humanidad. Y es que desde su fundación allá por el siglo V a.C., Mérida ha sido una ciudad de vital importancia para todas las culturas que la han habitado, desde los romanos a los cristianos, pasando por los visigodos, musulmanes y demás.

Gracias a su importante historia y a todo lo que engloba la ciudad ha sido elegida como capital de la comunidad autónoma de Extremadura, aún sin ser la capital de su propia provincia, Badajoz. Esto hace que Mérida acoja muchos de los principales centros políticos y sociales de la zona, lo que ha permitido convertirla en una de las ciudades más modernas y destacadas dentro de Extremadura, conservando sin embargo su aire vetusto y toda su esencia antigua. Forma parte de la famosa Vía de la Plata, que cruza el país de Sur a Norte, y en los últimos tiempos está recibiendo muchísimo turismo, y no es para menos.

El principal atractivo turístico de la ciudad de Mérida es su conjunto arqueológico, con restos romanos y prerromanos sobre todo, muy bien conservados. El mejor ejemplo es el Anfiteatro, que junto al Teatro Romano siguen siendo dos visitas obligadas para cualquiera que se pase por Mérida. De hecho, todavía siguen en uso, y se dan conciertos y actuaciones al aire libre. Es aquí donde se celebra el mítico Festival de Teatro Clásico de Mérida durante los meses de verano, dando la oportunidad a los seguidores de este tipo de teatro de poder disfrutar de las obras en un paraje inigualable.

El legado romano sigue con un circo, varios puentes, acueductos y demás, que conforman un maravilloso tesoro cultural e histórico digno de visitarse. Pero no solo los romanos dejaron su impronta en Mérida, sino que también los árabes y visigodos tuvieron su parte, que todavía hoy se conserva, con alcazabes, monasterios y catedrales. Los distintos museos que posee la ciudad también nos serán de mucha ayuda si queremos conocer a fondo la historia tan profunda que tiene Mérida a sus espaldas.

Puestos a visitar Mérida, que como entenderéis no se puede ver en un día, lo mejor es alojarnos en un sitio con clase y elegancia, pero que mantenga la propia esencia de la ciudad, que forme parte de ella. Nada mejor que el Parador de Mérida, construido sobre un antiguo convento del siglo XVII, del que conserva su estructura. Por supuesto, el sitio ha sido remodelado para convertirlo en un maravilloso parador que colmará los deseos de cualquier visitante con ganas de conocer a fondo la ciudad formando parte de ella misma. Los hermosos jardines que rodean las estancias guardan maravillosas historias del paso de los años en ese mismo edificio.

El Parador de Mérida está considerado como un alojamiento de cuatro estrellas, y no es para menos. Uno de sus principales atractivos es la piscina de temporada, abierta en la parte trasera del edificio y rodeada de un hermoso jardín con exóticas plantas. La piscina nos vendrá muy bien para los días más calurosos del año, con lo que castiga el sol en Extremadura cuando pega bien, o también para relajarnos después de haber hecho ejercicio en el gimnasio que el propio parador pone a disposición de los clientes. El gimnasio, además de las típicas máquinas para hacer ejercicio, dispone también de una magnífica sauna en la que podremos relajarnos.

Además de esta zona de recreo, las instalaciones del Parador de Mérida incluyen también diversos salones para conferencias, eventos y celebraciones. El más destacado es el que se encuentra en lo que antiguamente era una capilla, un hermoso salón de grandes proporciones, en el que actualmente también se celebran bodas civiles. Los servicios se completan con cambio de moneda, ascensor, bar, cafetería, calefacción y aire acondicionado central, acceso a Internet a través de WiFi, garaje y parking. A destacar también el magnífico restaurante del parador, en el que podremos degustar los platos más míticos de la gastronomía extremeña, como la caldereta, el gazpacho, los higos de Almoharín o las criadillas de la tierra.

En cuanto a las habitaciones, como en todos los paradores de nuestro país, la elegancia y el lujo son las notas predominantes. Encontramos en todas ellas televisión por cable, teléfono de marcación directa, acceso a internet mediante WiFi, caja fuerte, baño completo y minibar. Hay 81 habitaciones en total, repartidas en 2 habitaciones grandes con salón, 9 habitaciones de matrimonio y 70 habitaciones dobles.

En cuanto al precio de estas habitaciones, cogiendo como base la Tarifa Oficial, como solemos hacer en este blog, tenemos que hay alojamiento en el Parador de Mérida desde 150 euros por noche en habitación doble. Evidentemente, el precio puede cambiar según a habitación que escojamos y el momento en el que nos alojemos.

Parador de Mérida ****

Plaza de la Constitución, 1

Mérida (Badajoz)

Tel: 00 34 924313800

Fax: 00 34 924319208

merida@parador.es

Parador de Zafra

En el corazón de la provincia de Badajoz, una de las grandes desconocidas de nuestro país, se encuentra el municipio de Zafra, con poco más de 16.000 habitantes. A pesar de no ser un municipio extremadamente grande, Zafra se ha convertido en una de las ciudades más importantes dentro de la provincia de Badajoz, junto a la propia capital, Mérida o Almendralejo. Su perfecta ubicación como parte de la Ruta de la Plata, que une el sur y el norte de España por el oeste, le ha servido para canalizar su importancia a través de los comercios y el sector terciario, sin olvidarnos de la agricultura y la ganadería, que siguen siendo muy importantes en esta zona.

El origen de la ciudad hay que buscarlo en la mítica Segeda, una ciudad romana cercana a Emérita Augusta de la que se tiene constancia en antiguos textos, y que sería el germen de lo que hoy conocemos como Zafra. Tras pertenecer a los reinos taifas del sur y ser reconquistada en el siglo XIII, Zafra comenzó realmente a vivir su auténtico apogeo en el siglo XIV, cuando Don Lorenzo II Suárez de Figueroa, Duque de Feria, comienza a convertir la ciudad en el centro de su señorío, con la construcción del castillo-alcázar.

Alrededor de él fue creciendo la ciudad de Zafra en los siglos siguientes, formando parte de diferentes ducados, y manteniendo un aspecto noble y señorial que todavía se puede ver casi por completo. En 1965 la ciudad consiguió el título de Conjunto Histórico Artístico de Interés Nacional, gracias a los muchos monumentos y edificios dignos de ver con los que cuenta. El más deslumbrante de ellos es sin duda el Alcázar, pero hay muchos más, como la Plaza Grande y la Plaza Chica, el Ayuntamiento, el Arco de Jerez, las iglesias de la Candelaria y del Rosario o el Convento de Santa Clara.

Además de esta señorial ciudad, el término de Zafra cuenta también con otros atractivos, en su mayoría naturales, ubicados en las distintas sierras que las rodean. Espacios naturales muy hermosos que se convierten también en un aliciente turístico para visitar esta ciudad extremeña, una de las más desconocidas de nuestra geografía, pero toda una sorpresa para aquellos que decidan visitarla.

Y si finalmente decidimos pasar unos días en Zafra, que mejor que alojarnos en su edificio más representativo, el propio Castillo-Alcázar de los Duques de Feria, convertido actualmente en el Parador de Zafra. El alcázar, construido en el siglo XV y restaurado posteriormente, mantiene su estilo señorial, sintiéndonos en un auténtico castillo medieval. Situado en un pequeño montículo, el parador tiene una panorámica maravillosa de todo el pueblo de Zafra, así como de las zonas naturales limítrofes, siendo un enclave perfecto para conocer todos los secretos que guarda esta población extremeña.

Y es que el Parador de Zafra nos transporta a una época medieval por su fachada y su decoración interior, totalmente artesanal. Pero eso no significa que no podamos disfrutar de grandes lujos, como en cualquier hotel de cuatro estrellas que se precie. Empezando por la magnífica piscina de temporada rodeada de un coqueto jardín, que hará que las tardes de verano extremeñas sean menos calurosas. Y después de darnos un chapuzón, podemos descansar y relajarnos en la propia terraza con vistas del parador, mientras tomamos algo de la cafetería.

Destaca también en el parador su magnífico restaurante, un elegante rincón donde podremos sentarnos a degustar los mejores platos de la gastronomía extremeña, como un paso inapelable para conocer en su totalidad la verdadera esencia de Zafra. Probar la caldereta de cordero, las migas extremeñas, la torta de queso de la Serena o el bacalao monacal es una experiencia irrepetible que no debemos pasar por alto si nos alojamos en este singular parador. Cuanta además con aire acondicionado y calefacción central, ascensor, cafetería, bar, servicio de cambio de moneda, acceso a Internet vía WiFi, jardín y salones para eventos y conferencias.

En cuanto a las habitaciones del Parador, el alojamiento cuenta con una habitación individual, 2 habitaciones accesibles, 2 habitaciones con salón, 9 habitaciones de matrimonio y 37 habitaciones dobles. En todas ellas encontraremos televisión por cable, teléfono de marcación directa, cuarto de baño completo, minibar, caja fuerte, aire acondicionado, calefacción y acceso a internet mediante WiFi. Además, las habitaciones con salón son más grandes y están decoradas a la antigua usanza, como si se tratase de las habitaciones de los propios Duques de Feria, antiguos dueños originales del castillo.

En lo que se refiere al precio del alojamiento, como siempre tomaremos como base la Tarifa Oficial sobre una habitación doble. El precio de alojarnos en este maravilloso parador en dichas condiciones nos saldría por unos 164 euros por habitación y noche, aunque claro, el precio podría variar según el tipo de tarifa que elijamos, el tipo de habitación y, por supuesto, la temporada en la que nos alojemos.

Parador de Zafra “Duques de Feria” ****

Plaza Corazón de María, 7

Zafra (Badajoz)

Tel: 00 34 924554540

Fax: 00 34 924551018

zafra@parador.es

http://www.parador.es/es/parador-de-zafra

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